Va queriendo la cosa. De apoco. Se jugó contra un rival con experiencia en 11: un puñado de Ingenieros que se ubicó bárbaro en el campo y controló el partido.
EL COTEJO
En el balance hay que decir que sigue el crecimiento y, por el momento, eso es lo que importa. Se cayó por segunda vez (en el 1ro fue 0-6 contra un combinado de la A), pero el esquema arrojó una serie de recursos interesantes, siendo la capacidad de reacción quizás el aspecto más rescatable de todos.
El partido arrancó duro. Poco calentamiento previo -tan sólo unos tiros al arco-, algo desconcertados en el campo, sin ubicación, temerosos para tocar el balón, y quizás hasta un poco desconcentrados con el compromiso.
Del otro lado, un conjunto (Legionarios) experimentado y de buen pie, se amoldó rápidamente en la cancha de Parque Sarmiento y empezó a circular la pelota con soltura, forzando que los Thundercats corrieran desesperados detrás del esférico cual adolescentes en pos de una chichi. Corrimos como unos hijos de putas, hay que decirlo. Es lo que pasa cuando se desconocen las dimensiones del campo. Encima, cuando se recuperaba la pelota pintaba más el pelotazo que el pase corto al compañero, no pudiendo conectar 3 toques seguidos, literalmente. Resultaba muy difícil llegar al arco rival en una cancha tan inmensa (o me parece a mi o se agranda en cada partido!), tirándole un adoquín que rebota como loco al 9, para que éste la baje como pueda y busque conectar con jugadores que no alcanzaban a llegar para acompañar arriba ¿? De todas formas, es un recurso para casos extremos que con el tiempo -se sabe- irá limándose en pos de un juego más asociado, pues hay jugadores de buen pie que pueden conectarse y armar para habilitar al delantero.
Con todo esto, el panorama no venía muy bien. Sin embargo la presencia Thunder estaba. Al equipo le costaba organizarse, pero se las ingeniaba para aguantar a este rival sólido, al punto que los Legionarios demoraron unos largos minutos hasta abrir el marcador, a través de un lindo pase del 10 que se filtró entre Mati y Pelo, que dejó al 9 solo frente al arquero para definir por un costado. Luego, llegaron los otros 2, por medio de jugadas algo carambolezcas en el área en las que no se pudo reventar el balón y que podrían haberse evitado. Cero-tres abajo, y a charlar en el entretiempo.
Con todo esto, el panorama no venía muy bien. Sin embargo la presencia Thunder estaba. Al equipo le costaba organizarse, pero se las ingeniaba para aguantar a este rival sólido, al punto que los Legionarios demoraron unos largos minutos hasta abrir el marcador, a través de un lindo pase del 10 que se filtró entre Mati y Pelo, que dejó al 9 solo frente al arquero para definir por un costado. Luego, llegaron los otros 2, por medio de jugadas algo carambolezcas en el área en las que no se pudo reventar el balón y que podrían haberse evitado. Cero-tres abajo, y a charlar en el entretiempo.
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| La foto taquillera de la jornada: Gonza arreglando con el Tirano. Claramente las Relaciones Institucionales las maneja el pibe de Patagones. |
Cambio de aire
El doble 5 superado, los laterales exigidos, los centrales tapando el sol con una mano, los volantes perdidos, el 9 más solo que kunfú, al término del 1er tiempo todo fue una confusión. Es verdad.
Sin embargo, tras el receso y la reflexión técnica conjunta, se vió otra cara en los Thundercats. El equipo pareció renovar su mente y salió mejor ubicado, con buena energía, compromiso en la marca y mayor actitud en sus volantes para ir a buscar el partido. Claramente se trató de otro equipo: con otra pretensión, más ambición y, más que nada, una mayor confianza. Porque es cierto que nos pudimos ordenar mejor, pero fundamentalmente hubo una mayor soltura de todos, animándose a tocar la pelota por el piso y con pase corto. Esta asociación y audacia hizo eco enseguida en el campo y el resultado, pues se descontó por intermedio de un penal generado por Facu y anotado por Gonza, y casi se convierte en un par de jugadas más como el shut de larga distancia del mismo Gon, o un lindo cabezazo de Nico, que sacó en la línea un defensor rival. Además, otras arremetidas que carecieron de profundidad pero no de riesgo para el contrincante.
Todo esto se dio a través de diferentes recursos, siendo la confianza el factor predominante. A saber, ¿cómo joraca hizo Martín Palermo para generar todo lo que logró? Confianza. Una creencia profundamente ciega en saber que no obstante el peor de los papelones que pudiera cometer y la falta casi total de una técnica atractiva para el paladar argento, aún así, podía revertirlo y lograr la proeza. Como riverplatense confieso que admiro (y odio) a ese no-bostero hijo de!, que nos calvó mil veces, pero que nos dejó un aprendizaje muy relevante a todos: ir para adelante más allá de todo.
Bueno volviendo, lo curioso es que al igual que en el partido anterior, se trató de 2 desempeños muy diferentes por cada tiempo: un primero desordenados y temerosos para jugar el balón en equipo, y un segundo más arriesgados, sueltos, en el que fuimos a buscar el partido. Tiene lógica pues estamos verdolagas, pero lo más importante: se puede revertir. Es real que la falta de experiencia hace que uno se repliegue atrás, sin embargo, no fue sino cuando debimos arriesgar y soltarnos para revertir el resultado que las cosas comenzaron a funcionar. Ojo con este dato!
La realidad y resumiendo es que los Thundercats comenzaron a poner el pecho, asumiéndose en el rol de dar pelea. Y cuando esto ocurrió Mati se cerró atrás con Facu y Pelo prácticamente colocándole un candado al área de Cris, y Nico y Gonza comenzaron a cortar y salir con más criterio en el medio, y los laterales y las bandas se soltaron para proyectarse más, y Lichi siguió bajando pelotas pero ya más mansas y con compañeros a su lado a quienes tocar, y cuando todo parecía indicar que Thundercats podía pelear la remontada, los 10 minutos globales restados por el árbitro a causa de retrasos acusaron recibo, suspendiendo la hazaña, el heroico envión, la remontada, atajando una aventura, aunque no el sabor a corajeada que alcanzó a expresar este puñado de Thundercats la tarde del sábado pasado.
Final:
Thundercats F.C.: 1 (Gonzalo)
Legionarios: 3 (¿nos importa?)
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| Thundercats F.C. ya es un hecho oficial. |
LAS CLAVES DEL PARTIDO
La reacción y la buena comunicación
Como en el partido pasado, los Thundercats parecieron tomar conciencia del partido y de sus aptitudes hacia el 2do tiempo. Eso habla de 2 cosas puntuales: la capacidad de no rendirse y buscar revertir las cosas, y, por otro lado, la buena charla técnica que se gesta en esos 10 minutitos de entre tiempo como para escuchar y corregir. En esta oportunidad no alcanzó para empatar, pero cambió notablemente su disposición y actitud en el campo de juego.
El calentamiento previo
Ya se habló por ahí acerca de este punto. En estos partidos se dieron un par de cosas que merecen hacer lupa: el cambio de oxígeno que se hace durante el 1er tiempo y los lesionados (contracturas o desgarritos) que surgen apenas comenzado el encuentro. El calentamiento previene justamente esos percances: 1) que el cambio de aire se haga previo a comenzar el partido (esto lo que logra es que uno no se ahogue tanto apenas comenzado el cotejo; y 2) se previenen lesiones, pues se prepara al músculo para un esfuerzo futuro que se dará en el campo de juego. Esto no es mito gente. Ojo acá! Lo ideal, correr unos 15 minutos y recién luego elongar, como se hizo en entrenamiento.
El riesgo de un pase que rebota en el compañero cual bola de flipper
Es verdad que el juego en el comienzo está haciendo sufrir a más de uno con el control de la pelota, ya que resulta difícil pararla mansa, más si viene de un recorrido largo o fuerte. Pero aún así, hay que seguir apostando al toque hasta que se logre dominar este tema. El medio campo está integrado por jugadores de buen pie, será cuestión de algunos partidos y entrenamientos dominar esta ciencia.
Un rival más que digno
Hay que tener en cuenta que, como se dijo, se trató de un rival con
práctica y que respetó muy bien cada puesto. Juegan hace mucho tiempo.
Si bien le faltaron 5 de sus mejores players, tuvieron un buen desempeño grupal e individual, en particular del 5 y el 10: entre estos 2 zánganos, parecieron manejarse los
hilos de un equipo muy equilibrado. Vale reconocer también el buen fair
play ofrecido -quizás producto de su vieja amistad Lichi, ahora devenido
Thundergato-, pues los tipos supieron bancarse muchos laterales mal
realizados, un penal ¿arreglado? y el offside del final que reclamó
Mati, cobrado por el Pelaca. Es decir, que lo ganaron bien y que fuimos
un rival muy digno.
EL MOMENTO MUNRA DEL COTEJO
La desorganización inicial.
Un tema lógico ya que el equipo se está conociendo, pero a corregir en el futuro. Fue el gran enemigo grupal en el partido pasado y probablemente en los anteriores.
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| La FUNDAMENTAL distensión del equipo tras la exigencia del partido. En esta ocasión celebrando el cumple de Cris. |
EL MOMENTO MUNRA DEL COTEJO
La desorganización inicial.
Un tema lógico ya que el equipo se está conociendo, pero a corregir en el futuro. Fue el gran enemigo grupal en el partido pasado y probablemente en los anteriores.





Muy bueno el blogggg! Buen analisis y criticas! A tomarlas en cuenta... esto recien esta comenzando! podemos mejorar muchisimo! Por favor esta noche nadie se ponga en pedo y concéntrese en los partidos a venir! Goncho eso es para vos sobretodo... jaja! Vamos los Thundercats!
ResponderEliminarLo mejor: El dato Thunder (claramente mejoramos mucho en los segundos tiempos) Hay que tratar de salir con esa mentalidad desde el principio!
ResponderEliminarLo peor: La pose maraca de Lucas Dieser Aimar en la foto final! Luquitas mejor te pasamos al team femenino!
Vamos Boquita mañana carajo! Vamos a Comernos una Gallina...
Muy Bueno Negro el blog, la crónica, el análisis, el dato. Todo muy completo. Concuerdo con tu pensar, con los entrenamientos vamos a mejorar.
ResponderEliminarA no olvidarse que el equipo convirtió 3 goles en dos partidos, no es poco para un team nuevo.